Con la participación de María José Aranguren (Universidad de Deusto) y Fernando Sibilla, Ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de Córdoba, se abrió un diálogo entre el modelo vasco y el cordobés. Sector público, privado y académico pusieron sobre la mesa qué podemos aprender de una de las regiones industriales más competitivas de Europa.
El modelo vasco apunta a una competitividad inclusiva, basada en innovación y participación. Los datos del Informe de Competitividad del País Vasco 2025 (Orkestra) muestran el resultado:
- • PIB per cápita (PPA): 46.068 €
- • Productividad aparente: 82,7 k€ por persona ocupada
- • Exportaciones de bienes: 31,5% del PIB
- • Fabricación avanzada, Energía y Biociencias-Salud como tres prioridades estratégicas de especialización
Las claves que se destacaron
Liderazgo distribuido
Triple hélice y estrategia que se evalúa y se ajusta, no una estrategia estática.
Clústeres e iniciativas público-privadas
Como organizaciones intermedias que articulan el ecosistema.
Anclaje de los grandes grupos empresariales
Sin descuidar a la PyME.
Ecosistema educativo y de competencias alineado con la industria
Con centros de FP y centros tecnológicos.

Estos son los mismos factores que definen la competitividad de nuestra cadena de valor: proveedores integrados con las terminales, talento formado a medida de los procesos productivos y gobernanza compartida. Un clúster con socios activos tiene más peso para definir prioridades con el sector público y la academia.